Acércate a la persona. Es importante que camines con confianza y sonrías. Los acercamientos sigilosos son estrictamente para los acosadores.
Haz contacto visual antes de saludar. Después de que hayas hecho contacto visual, di por ejemplo: "Hola, ¿cómo estás?" o algo similar, de forma amigable.
- Sé especial. Si todo el mundo dice "qué onda" en lugar de "hola", di "hola." Si dicen "hola", entonces di "qué tal"
- También puedes agregar cómo es que la persona te conoce, o cómo es que tú la conoces. Por ejemplo: "Hola, soy Juan. Estábamos en la clase de cine juntos el semestre pasado." Esto ayuda a evitar situaciones vergonzosas o ese silencio incómodo cuando alguien no se acuerda de ti.
Comienza una conversación. Es de suponer que te gustaría conocer a la persona a la que recién te presentaste. Si tienen algo en común, hablen de eso. Podrías decir, por ejemplo: "¿Sigues siendo admirador de Pablo Almodóvar?" o, "me encantaría platicar contigo unos minutos, ¿por qué no salimos de este escándalo!"
Sigue su ejemplo. Si la persona te mira de forma extraña y se apresura, no la persigas. No solo es algo que da miedo, sino también podría meterte en problemas. Si sonríe y empieza a hablar contigo, felicidades, ¡has saludado correctamente a alguien y también has hecho un nuevo amigo!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario